jueves, 11 de diciembre de 2014

desde el tren. 11 de diciembre. ¡Apóyate en Jesús!




Buen día nos de Dios. 

Cuándo estoy con Jesús me siento fuerte aunque sea en mi debilidad. Cristo cada día al levantarme me ofrece su brazo y me dice: ¡Apóyate!

Con Él Todo es seguridad, sosiego, tranquilidad, confianza y Esperanza aunque haya problemas y a veces disensiones en cuanto nos rodea pero su mirada se clava en la mía para que me vea.

Acometer los días, los años a "pecho descubierto" y alejados de Dios es vivir en la amargura de la infelicidad que da el orgullo, la soberbia, la envidia, la inquina, el rencor que no es otra cosa que el miedo a nuestros miedos. 

Si nos olvidamos de Dios, Él nunca lo hace de nosotros, nos olvidamos de todos nuestros hermanos los que están lejanos y también los cercanos y así la vida no es vida porque lo que hacemos es malvivir nosotros y consiguientemente los que nos rodean. 

El Amor o lo aprendemos de quien es todo Amor o todo será un continuo experimento y creo que en esta parte camino no estamos ya para muchos experimentos. 

Hoy es un día inmejorable para ser feliz y experimentar en el corazón el inconmensurable Amor de Dios porque así se puede decir sin pensarlo mucho: ¡Contigo siempre, todos los años que me quedan y por toda la eternidad! 

Y piensa que la Vida nos ha sido dada para buscar a Dios. La muerte para encontrarlo. La eternidad, para poseerlo.

Recibe, mi querido hermano, un fuerte abrazo y que Dios nos siga bendiciendo.

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