jueves, 19 de diciembre de 2019

19 de diciembre. Confiarse en Dios.

La imagen puede contener: cielo, exterior, agua y naturaleza

Buen día nos dé Dios.
Soy de los que me gusta contemplar el mar en calma pues ya a estas alturas me alejo cada vez más de las tempestades que nada bueno suelen traer.
Me gusta el mar en calma, disfrutar de la paz y el sosiego exterior, me gusta comprobar que todo está como debe.
Y aunque me gusta el mar en calma también os confesaré que nunca me confío porque cuando algo está demasiado tranquilo suele suceder que la tormenta se acerca removiendo nuestra tranquilidad al desasosiego que tanto daños nos produce.
Por eso creo que debemos siempre estar atentos a lo que pueda pasar, atentos porque en el peor de los casos a lo mejos se nos exige intervenir porque en verdad siempre hay poca tripulación para tanto navío en medio de la tempestad.
Lo mejor es siempre confiarse en el Señor tanto en tiempos tranquilos como tempestuosos, lo mejor es apoyarte en quién verdaderamente está contigo a las duras y maduras, en la salud y en la enfermedad, en las alegrías y en las tristezas.
No es bueno estar confiados porque la tentación, la peor de las tempestades, puede aparecer en cualquier momento pero si tranquilos porque Dios está con nosotros.
La fórmula es muy sencilla, lo complicado es que nosotros por nosotros mismos queramos ponerla en práctica.
¡Feliz jueves!
Recibe, mi querido hermano, un fuerte abrazo y que Dios nos siga bendiciendo.

miércoles, 18 de diciembre de 2019

18 de diciembre. Mi Evangelio de cada día.

La imagen puede contener: 1 persona

Buen día nos dé Dios.
Antes que nada desearos a todos un FELIZ DÍA DE LA ESPERANZA.
Ayer salimos ex profeso por la tarde para hacer unas gestiones y entre ellas estaba el adquirir el Evangelio 2020 que edita cada año Edibesa teniendo al Padre José Antonio Martínez Puche como alma máter.
No os puedo decir cuántos años llevo comprando este libro que compendia el Evangelio de cada día, Lecturas y Salmos en las grandes festividades, solemnidades y domingo, oraciones para la vida cristiana, un comentario diario del Papa y una reflexión siempre profunda del Padre Martínez Puche. Cuando conocí a Hetepheres mi primer regalo fue un Evangelio...
Para mí es un indispensable en mi mesa de noche, con él leo, medito, el Evangelio de cada día, me invita a la reflexión personal y rezo todas las noches y todas las mañanas. El Evangelio viaja conmigo a donde vaya y será por eso que cuando llega a final del año está tan deteriorado por el uso. Pienso que esta clase de publicaciones son para gastarla y desgastarla en uso pues de nada sirve cogiendo polvo en la estantería de la biblioteca, de nada sirve que esté perfecto pues casi nunca has puesto los dedos encima de sus tapas.
Os confesaré que cuando vamos de viaje siempre pongo en mi mesita de noche el Evangelio mientras Hetepheres coloca en la suya el libro que ese momento esté leyendo. Cuando al otro día salimos ya sea para visitar el pueblo o ciudad o para ir a lo que debamos y volvemos cuando la tarde se va haciendo noche nos encontramos siempre con lo mismo: El pijama o camisón de Hetepheres lo ponen en el lado que corresponde la mesilla que está el Evangelio y el mío donde está el libro. Nosotros nos reímos siempre porque todavía para muchos se tiene ese cliché de que la mujer es más religiosa y piadosa que el hombre y en nuestro caso se cumple pero invirtiendo el sexo.
Sí, para mí es uno de esos indispensables que consulto todos los días, que cuando lo tengo cerca me siento tranquilo y si me falta tengo una sensación extraña. Sí, como este ejemplar hay muchos pero el que yo tengo en casa lo personalizo, lo hago mío, y en él están esas estampas que me acompañan desde siempre, esas señales que me indican tal o cual cosa porque el Evangelio tienes que hacerlo tuyo, gastarlo leyéndolo, usándolo, tocándolo, admirándolo...
Más de veinte años leyendo y meditando cada día el Evangelio que publica Edibesa de la mano del dominico Martínez Puche, atendiendo a lo que Jesús quiere decirme en cada momento, reflexionando, orando, sintiendo ese calor que siento cuando lo tengo en las manos: El calor de la Fe.
El Evangelio es un libro de vitales enseñanzas, que hay que leer a corazón abierto porque entre sus páginas está la Palabra de Dios y es Jesús quién nos interpela directamente exhortándonos que llevemos una vida basada en el Amor y la Esperanza.
¡Feliz miércoles!
Recibe, mi querido hermano, un fuerte abrazo y que Dios nos siga bendiciendo.
Jesús Rodríguez Arias

martes, 17 de diciembre de 2019

17 de diciembre. Mi reflexión sobre los poderosos de este mundo.

La imagen puede contener: Jesús Rodríguez Arias, sombrero

Buen día nos dé Dios.
Cuando el tiempo pasa, cuando los años se van cumpliendo, cuando ya no eres ese joven impetuoso sino que la madurez es el camino de tu vida, cuando todo adquiere otro valor, cuando lo imprescindible es cada vez menos y lo secundario más os hago una pregunta: ¿En qué habéis cambiado?
Sí, porque cambiar para bien está muy bien pero encaminar los pasos hacia el mal eso en verdad no trae rédito alguno o por lo menos las "ganancias" serán tan pocas que enseguida verás que todo ha sido una pérdida de tiempo, esfuerzo, capacidad...
Personalmente me sorprendo que muchos de los que merodean mi edad estén ahora más rebelado contra el mundo que lo estaban en su juventud. Son esos que arrastran demasiadas frustaciones que le llevan a vivir en constante guerra con los demás porque no están en paz consigo mismos. Estar frustado no quiere decir que económicamente tenga que estar mal porque existen muchas categorías y también existen las que padecen los que tienen puestos de alta responsabilidad, los que manejan grandes ingresos, los que puede dirimir a quién "premian" y a quienes no...
Esos que sufren diversas frustaciones intentan, por conciencia personal, sabotear las ilusiones de los demás, cercenando derechos, pisoteando a los que cree más débiles, despreciando a quienes cree que son despreciables. ¡Qué engañados están los que tienen el poder y la potestad de hundir a sus semejantes y lo hacen sin remedio! Estos no merecen nuestro desprecio sino nuestra conmiseración porque al final si rebuscas y quitas esa capaz de barniz te encuentras que esa persona vive su particular desgracia personal y que la manifiesta intentando pisotear a los que tiene a su alrededor.
Todos los que manejan poder se apoyan en esos que le sirven con fidelidad perruna, que no se atreven a llevarle la contraria, que los defienden a capa y espada aunque sepan que sus argumentos caen por si solos. Este servilismo no es sino por cúmulo de intereses personales o porque no les interesa ponerse en contra del que según estos "mandan" aunque bien sabemos que nada es eterno salvo la eternidad que nos regala el mismo Dios.
Estamos en un mundo de poderes donde vale más el ser y el estar que otra cosa. Nos hemos olvidado del que tenemos al lado o delante nuestra, nos hemos vuelto más pétreos ante los sentimientos de los demás. El humanismo se ha perdido porque entre otras cosas ya no interesa el ser humano.
El ser humano es un concepto muy amplio que cuando lo nombramos nuestra mente divaga un poco pero en verdad es ese compañero que trabaja contigo, es esa persona que está esperando ahora mismo el autobús, es esa joven que se encamina hacia el instituto o ese chico que te atiende en la hamburguesería y que compagina con su carrera universitaria. Es ese niño que corretea la plaza en busca de las palomas o ese indigente que te pide unas monedillas porque tiene frío y que nosotros ni miramos aunque después vayamos de santos y caritativos...
El poder es algo efímero y quienes lo ostentan más. Si pensáramos en esto más a menudo seguro que unos no pisotearían a otros ni otros moverían el rabo garantizado sus espurios intereses. En esta vida todo tiene un comienzo, todo un final y solo Dios sabe el qué, con quién y cuando. Hagamos caso a la Palabra de Dios, que es salvoconducto de Salvación, y dejémonos de tantas chorradas que nos agrían, amargan y nos hacen tener más sucio el corazón.
¡Feliz martes!
Recibe, mi querido hermano, un fuerte abrazo y que Dios nos siga bendiciendo.

lunes, 16 de diciembre de 2019

16 de diciembre. Esta Navidad: Abre las puertas a Jesús



Buen lunes nos dé Dios.
Ocho días quedan para una nueva Nochebuena y ya se nota en las calles e incluso en los trabajos pues son muchos los que disfrutan de esos días libres que se cogen por estas fechas así como otros preparan los últimos detalles de los almuerzos entre los compañeros que alrededor de una mesa celebran el poder verse aunque sea en este tiempo. Las calles están "iluminadas" aunque sea de día pues en ellas hay más vida, más alegría, más color...
Son fechas de inmensa devoción ante el gran misterio que es en sí el Nacimiento de Jesús pero que muchas veces queda atenuado por el jolgorio, las compras, los alumbrados que cada vez son más extraordinarios, las prisas ante tanto que hacer, tanto que preparar...
Montamos las mejores mesas, ponemos en ellas los mejores manjares, recibimos a los que vienen a celebrar la Navidad pero en muchas ocasiones nos olvidamos el por qué estamos celebrándolo.
Son épocas familiares, con sabor a hogar, donde se notan las ausencias que permanecen en el corazón con miles de recuerdos, son días donde todo es solidaridad, todo el mundo se vuelca con todo el mundo pero, ¿nos volcamos con Jesús y lo Él significa para nuestras vidas?
Sí, porque si solo nos fijamos en las fiestas nos perdemos la grandeza de la Celebración de la Navidad del Niño Dios, si nos fijamos en esa tela de araña que significa todo el montaje que se organiza a lo mejor descuidamos a los que en verdad se sienten solos por muy acompañados que puedan estar, si todo es música, jolgorio y color a lo mejor perdemos de vista a nuestro prójimo que nos manda mensajes de auxilio con solo una mirada porque hay que reconocer que miramos pero en verdad no vemos nada que signifique un necesario arraigo en nuestras vidas.
En estas fiestas me gusta más la intimidad que perderme en la muchedumbre, me gusta más saborear el hecho más insólito y grande que nos ha ocurrido con el Nacimiento de Jesús que empacharme con tanta comida que al final no sabes apreciar porque estás harto, me gusta más sentir el calor del abrazo de María y José al recién Nacido estando frente a la chimenea encendida en una media oscuridad que las luces me nublen la vista y cieguen la Fe.
Hoy 16 de diciembre tiene mucho de Esperanza porque en sí la Navidad, la verdadera, lo es.
Y esta Navidad ya sabes: ¡Abre las puertas a Jesús!
¡Feliz lunes y semana!
Recibe, mi querido hermano, un fuerte abrazo y que Dios nos siga bendiciendo.

jueves, 5 de diciembre de 2019

5 de diciembre. Envejecer juntos.

<La imagen puede contener: 4 personas, incluidos Hetepheres Benítez Collantes y Jesús Rodríguez Arias, personas sonriendo, barba y primer plano

Buen día nos dé Dios.
Es una inmensa gracia de Dios el poder compartir la vida con quién amas.
Cuándo éramos chicos, cuando estábamos en la atolondrada adolescencia o primera juventud se nos hacía difícil el concebir eso de "envejecer juntos". Ahora, cuando la madurez es una realidad palpable, no entendería la vida sin estar junto a mi mujer, compartir la vida en toda su esencia, porque las alegrías, las tristezas, las preocupaciones e ilusiones son menos si no la compartes con quién ve la vida igual con distintos ojos.
Desde esa primera vez que la ví, desde que coincidiera con ella en un congreso de geoestrategia militar, que ya es mérito, desde que empezamos a salir, nos hicimos novios, nos casáramos hasta llegar al aquí y ahora han pasado 14 años, 13 cumpliremos el próximo mes de diciembre como marido y mujer. En estos años hemos bebido de la jarra del dolor pues hemos despedido a personas muy queridas como nuestras madres, hemos gozado de la felicidad plena, hemos sufrido y hemos reído a la vez.
Sí, lo de envejecer juntos no es un cuento chino sino una preciosa realidad.
Pienso que Dios nos regala a la persona adecuada, nos la pone en el camino de la vida, nos ofrece el compartir una vida juntos desde el Respeto mutuo, desde la Libertad, nadie puede ser preso de nadie, desde la Confianza y siempre desde el Amor.
Cuatro patas necesarias para que una relación se fortalezca cada día, cuatro patas para vivir al máximo cada instante, para envejecer juntos.
Dos personas, dos corazones, el mismo Amor del uno por el otro, y Dios en medio como indispensable pegamento que nos une tanto en tiempos de tempestad como cuando el navío surca los mares de la tranquilidad.
Esta fotografía que ayer hice sin pensarlo me muestra dos cosas: Qué Hetepheres por años que pasen no envejece y que yo transito por el sendero de la madurez, los dos muy iguales aun siendo diferentes, los dos que nos complementamos al 100% , y los dos envejeciendo juntos.
¡Feliz jueves y puente de la Inmaculada!
Recibe, mi querido hermano, un fuerte abrazo y que Dios nos siga bendiciendo.

miércoles, 4 de diciembre de 2019

4 de diciembre. ¿Confías en la suerte o confías en Dios?

La imagen puede contener: gato y exterior

Buen miércoles nos dé Dios.
Estamos llenos de supersticiones, confiamos mucho a la suerte, nos encomendamos al destino, curioseamos con avidez nuestro horóscopo porque pensamos que en él está la verdad de nuestras vidas.
Que si un gato negro, el número 13, caiga en martes o viernes, pasar por debajo de una escalera, que te mire, con perdón, un bizco... y una larga retahila que hace nos sintamos inseguros y que por nosotros mismos estamos predispuestos a que todo nos vaya mal.
Confíamos en lo que nos dicen unos que aseguran saber de nuestras vidas, ponemos nuestros afanes en los horóscopos que si te fijas dicen siempre lo mismo pero con alguna semana de diferencia, algunos hasta llaman a adivinos, de los que salen en la tele, para que te conteste un teleoperador que dice trabajar para aquél...
¿Y por qué todo esto?
Es simple la respuesta: Porque no confiamos en Dios.
Ni confiamos ni sabemos ponernos en sus manos. Él es el único que sabe nuestro principio o fin y Él es el único que sabe lo que va pasar en nuestras vidas. Sabe lo que tiene que darnos y sabe lo que no porque lo único que persigue es nuestra Salvación.
Pero nosotros, tan ávidos, tan ilustrados, tan sabedores de todo, no podemos conformarnos a los designios del Señor acatándolo desde la gratitud y la Esperanza sino que nos ponemos en manos de lo que sea para que diga si tenemos o no mal bajío, si mañana me tocará la lotería o voy a conseguir trabajo y en el mejor de los casos conseguir pareja o tener niños. Nada a la larga esto se cumple pero no importa porque a nosotros se nos olvida y el negocio sigue creciendo gracias a los inseguros que prefieren creerse lo que dice el horóscopo de su signo del zodiaco que esperar y confiar en el Señor.
Feliz miércoles.
Recibe, mi querido hermano, un fuerte abrazo y que Dios nos siga bendiciendo.

martes, 3 de diciembre de 2019

3 de diciembre: ¿Cuál es tu Navidad?

La imagen puede contener: una o varias personas

Buen día nos dé Dios.
Martes 3 de un mes de diciembre que aparte de ser el último del año también se puede decir que es el más "festivo" pues unidas las fiestas a celebrar y cuanto a estas rodean hacen de este mes en el que termina el otoño y empieza el invierno en más colorido de los anteriores.
Sí, porque ya en las grandes ciudades disfrutan del alumbrado extraordinario que anuncia una nueva Navidad. Alumbrados estos que son verdaderos espectáculos luminarios que tienen poco que ver con el hecho que celebramos aunque en verdad hay que reconocer que el Nacimiento del Niño Jesús se ha convertido en algo residual porque parece que casi todo el mundo lo que celebra es la laica navidad.
A mí personalmente me gustan los alumbrados más austeros, más íntimos, más sencillos, porque para convertirse en ese itinerario luminoso, a modo de estrella, que nos lleva al Portal donde adoraremos al recién nacido junto a su Madre María y su padre José. En Belén hace 2019 años se hizo la Luz como nunca se había visto, ese sí que fue un extraordinario alumbrado de Navidad y no el que ponen muchas ciudades para competir cual es la mejor, para convertirse también en referente turístico único.
Y es que al celebrar la Navidad desde su esencia, montando un sencillo Belén en casa, cenar de lo más sencillo en la Nochebuena, ir a la Misa del Gallo y cuando volvíamos a casa sentarnos alrededor del portal para cantar esos villancicos de siempre mientras todos nos tomábamos un vasito pequeño de anís que espantaba algo el frío.
Antes éramos más de celebrar en familia la venida de Jesús que montar esas espectaculares mesas, como los alumbrados en las ciudades y algunos pueblos, con todas las mejores viandas encima de esta. Pienso se ha perdido el sentido más íntimo y familiar de estas fiestas porque ya son muchos los que van por "obligación" a la cena o almuerzo de la familia en la parte que toque. Cuando en nuestros corazones no arde el calor del amor del Niño Jesús aparece la frialdad, el compromiso, en muchos casos, y el reunirse casi por obligación.
Son fechas donde se notan mucho las ausencias y más cuando estas han sido demasiado recientes. Enfocamos la Navidad desde la tristeza y el dolor cuando es lo contrario: Es Alegría y Esperanza ante el Nacimiento de Jesús.
Será porque he vivido, crecido, en un barrio humilde, marinero, callejolero, como es el Carmen en San Fernando, será que he disfrutado de una Navidad más auténtica en la sencillez y la humildad, será que desde chiquitito mis mayores me inculcaron la verdadera importancia de lo que significan estas fechas, será que antes todo era más normal, que ahora en la madurez de mi vida prefiero la sencillez de lo que es la Pureza de lo Auténtico, el celebrar la venida de Jesús desde la Esperanza, desde la Alegría, alimentando más nuestros corazones con la Palabra de Dios, que ha escogido a la gente sencilla en vez de los poderosos y entendidos para anunciar el Reino de los Cielos, y disfrutando del calor, del amor, de quienes nos quieren de verdad y ayudando a todos aquellos que no tienen ni un techo, ni un trozo de pan que llevarse a la boca porque también para ellos, y por ellos, nace Jesús otro año más.
Recibe, mi querido hermano, un fuerte abrazo y que Dios nos siga bendiciendo.

lunes, 2 de diciembre de 2019

2 de diciembre. Tiempo para Dios.

La imagen puede contener: una o varias personas e interior

Buen día nos dé Dios.
Comienza una semana que por estos lares es más corta ya que el viernes celebramos la tan criticada por quienes quieren destruirlo todo Constitución de 1978 y el domingo la Solemnidad de la Inmaculada Concepción que al ser festivo pasa al lunes. Vienen unos días de fiestas donde cada uno dedicará su tiempo a lo que crea oportuno o se lo pueda permitir que eso es otra cosa.
A lo mejor no se lo puede permitir porque tenga obligaciones en casa, niños demasiado pequeños, mayores enfermos, demasiados gastos... Aunque al final no hace falta irse demasiado lejos para ser feliz pues un paseo mañanero, disfrutar en casa con los tuyos, tener ese ansiado momento de soledad, leer, escuchar música, hacer ese arreglillo que hace tiempo hace falta o simplemente disfrutar de un rato de oración.
Sí, he dicho bien: Disfrutar de un rato de oración.
¿Por qué será que cuando hay un megapuente festivo siempre pensamos en ir a tal o cual lugar, viajar, hacer mil planes, y en casi ninguno entra Dios?
Estamos en Adviento, un tiempo penitencial de preparación para descubrir el gran misterio que se produce en cada Navidad y que no son las calles bellamente exornadas, no es la música, no es la gente corriendo para encargar esto o aquello, no es una zambomba, no es un continuo gastar por gastar sino la llegada al mundo del Hijo de Dios que vino a nosotros, como todos, como un bebé pues Él tenía que crecer, vivir, compartir, con los demás en sus mismas condiciones.
El Niño Jesús es también nuestro Mesías, nuestro Señor, el que nos salva. Entre ropaje envuelto esta el gran misterio de la grandeza de Dios que se hizo niño para salvarnos de la perdición.
Pues ante lo magnífico que celebramos cada madrugada de 25 de diciembre, que se va diluyendo con el mercantilismo a lo bestia, esta el Adviento que nos prepara, si nosotros queremos, para adorar al Niño sabiendo que el mismo es Dios.
Estas fiestas navideñas cuyo único protagonista es Jesús que junto a María y José conforman la Sagrada Familia son muy cercanas, de muchos recuerdos, pues mientras vamos creciendo, algunos envejeciendo, sentimos demasiados huecos vacíos en torno a la mesa. Eso es una inmensa realidad que a nadie se le escapa aunque todos los que nos faltan hay que pensar que son los pastorcillos en el eterno y celestial Portal de Belén, que ellos ya presencian la grandeza del misterio del Niño Dios en vivo y en directo.
Por eso es inmensamente necesario que nuestros niños vayan a la Iglesia, que puedan tener la oportunidad de conocer a Jesús, que puedan disfrutar de Él en la Eucaristía, que por medio de la oración y de las enseñanzas que ofrecen los padres, los catequistas, los sacerdotes puedan llegar a descubrir el gran misterio de lo que es la verdadera Navidad desde la inocencia y pureza de sus corazones.
Porque no olvidemos que en la mirada de un niño se puede tocar la Esperanza.
Pues en este megapuente te invito a que lo pases como puedas, que hagas lo que te puedas permitir, pero también te pido que no te olvides de Dios porque Él nunca se olvida de ti, de nosotros...
Feliz lunes y semana.
Recibe, mi querido hermano, un fuerte abrazo y que Dios nos siga bendiciendo.

jueves, 28 de noviembre de 2019

28 de noviembre. Sabor a Hogar.

La imagen puede contener: perro

Buen día nos dé Dios.
Imaginaros que hoy estuviera lloviendo, que de puertas para fuera tronara, hiciera un viento imposible y del cielo cayera una inexpugnable cortina de agua. Imaginaros que no tengáis que salir imperiosamente, imaginaros que tenéis que quedaros todo el día en casa. ¿Lo harías?
Muchos son los que me dicen que ellos en sus casas se aburren, que pasar todo el día con su pareja les acaba cansando, que aguantar a los niños es una pesadez porque estos quieren jugar mientras ellos lo que quieren es estar tranquilos. Muchos prefieren salir aunque fuera esté tronando y la lluvia lo inunde todo, prefieren calarse hasta los huesos con tal de escapar de sus casas.
Sí, he dicho bien: ¡Escapar!
Vivimos en un mundo en el que tenemos que hacer tantas cosas, estamos tan obligados con nuestras obligaciones, que cuando cuando acabamos la jornada solo queremos descansar y acostarnos para dormir algo que mañana será otro día. Poco a poco nos aislamos, nos cansa hablar con nuestras mujeres, nuestros maridos, nuestras parejas porque si lo hacemos siempre se acaba terminando por hablar de los problemas, de los de cada uno y también de los sobrevenidos, nos vamos distanciando de los hijos, quienes los tengan, porque no tenemos tiempo para estar con ellos. Nosotros cansados y aislados y los hijos intentando estar con sus padres a los cuales no ven en todo el santo día pues los llevan muy temprano al cole, almuerzan allí y tras salir del mismo van a las actividades extraescolares. Este mundo que nos obliga a dar más de lo podemos también obliga a los niños a no vivir una vida de niños porque también los cargamos de responsabilidades.
Todos tan cansados que solo queremos aislarnos en nosotros mismos mientras nuestra pareja e hijos sufren en gran medida la imposible vida que llevamos.
Este hogar empieza a la larga a resquebrajarse y por eso se hace muy difícil el permanecer en casa, por eso prefieren muchos ponerse perdidos y salir a respirar aire porque en sus casas, las que entre unos y otros han convertido con su falta de generosidad y su exceso de egoísmo, no la encuentran. Casas destrozadas que ya no tienen sabor a hogar donde los hijos son las principales víctimas.
Y es que construir un Hogar es más fácil de lo que parece porque para que este exista solo tiene que utilizarse el único pegamento que une de verdad: ¡El Amor!
El Amor hace que escuchemos a nuestra pareja, conversemos de lo bueno y de los problemas que puedan haber, dos mentes pensando es más fácil para conseguir una solución. Cuando hay Amor se entregan más fácilmente a lo que piden los hijos, el que los tenga, y sacas tiempo dejando el cansancio fuera para estudiar con ellos, compartir aquellas actividades que estén desarrollando o juegas con esa clase de ilusión que tiene el ser humano que nunca deja de ser un poco niño.
El Amor lo construye todo, sin amor nada puede existir ni durar. No olvidemos que el Amor en una pareja es cosa de dos...
Y ese Amor es el que nos regala Dios cada día, el que nos sustenta, el que nos acompaña, el que hace que con generosidad una simple casa se convierta en un verdadero Hogar y que cuando estés en él no quieras ni salir porque este te proporciona sabor y calor al mismo alma.
Recibe, mi querido hermano, un fuerte abrazo y que Dios nos siga bendiciendo.

miércoles, 27 de noviembre de 2019

27 de noviembre. ¿Es la constancia una virtud?

La imagen puede contener: montaña, cielo, exterior y naturaleza

Buen día nos dé Dios.
¿La constancia es una virtud?
Quién pone esto en duda es porque no lo tiene claro porque la constancia requiere esfuerzo, dedicación, atención e interés.
Las batallas del día a día se ganan desde la constancia ya que nada conseguiremos desde la pereza que nos abre las puertas a esa clase de desgana y nos lleva a la apatía sin remedio.
La constancia forma parte de nuestro esfuerzo, sacrificio, de hacer las cosas bien. El levantarse cada día para asumir desde la responsabilidad lo que cada uno tenga encomendado ya implica grandes dosis de constancia.
Constancia en el trabajo, constancia en el estudio, constancia en las labores de casa, constancia en la educación de tus hijos, constancia a la hora de servir a todos y más a lo que lo están pasando mal. Constancia en nuestra vida de Fe...
La constancia es una virtud que con los años mejora en calidad pues cuanto más mayores somos sabemos lo que es en verdad un compromiso. El compromiso de vivir cada día.
Ejemplo de constancia hay muchos y solo hay que mirar a tu alrededor pues son muchos los que la llevan a la práctica desde la cotidianidad.
Reconozco que Villaluenga del Rosario ha supuesto un descubrimiento en la madurez de mi vida pues me reencontrado con esa clase de valores que creí perdidos en el tumulto de las grandes ciudades. Constancia, sabiduría, prudencia, sencillez, humildad son ejemplos claros que me ofrecen sus habitantes cada día.
Y constancia, también obligación, es la que tienen los ganaderos, los pastores, que todos los días que tiene el año, haga buen tiempo o llueva, nieve y el recio frío te haga incluso pensarte en salir a la calle, se van al campo cuando ni siquiera ha amanecido para cuidar a sus cabras, ovejas e incluso vacas ya que para estas no hay día laborable ni festivo, no hay verano ni invierno, no hoy hay días buenos o malos pues tienen que ser alimentadas, ordeñadas, y cuidadas.
En esos pastores, en esos ganaderos, compruebo esa clase de constancia, esa clase de cumplir con su obligación, desde el esfuerzo, dedicación, atención e interés.
Sé constante en la vida, en la personal y también en la de Fe porque las cosas no caen solas de cielo si no te esfuerzas un poco para conseguirlas.
Recibe, mi querido hermano, un fuerte abrazo y que Dios nos siga bendiciendo.

lunes, 25 de noviembre de 2019

25 de noviembre. Ser fuentes para calmar la sed...

La imagen puede contener: cielo y exterior

Buen lunes y semana nos dé Dios.
Cada comienzo cuesta más cosa que se hace más palpable cuando se van cumpliendo años y por eso cada lunes todos nos reincorporamos a nuestra rutina con la misma cara de pertinaz cansancio así como hartazgo. Durante dos días hemos pisado el necesario freno y algunos también han podido disfrutar de ese imprescindible alejamiento de todo.
Este pasado fin de semana he podido degustar del frío, viento fuerte e intensas lluvias del viernes por la tarde-noche que si te asomabas a la ventana veías como caía el agua en forma de densa cortina mientras el rugir del viento podía hasta llegar a alarmarte o un sábado gris y bastante frío que quedó compensado por encuentros con personas queridas mientras charlábamos al calor de la amistad así como un domingo claro, soleado, con ese frío cálido que da el sol proyectando sus rayos hacia todos.
Tres días completamente distintos pero tres días que te llevan a la necesaria reflexión de la importancia de ser esa fuente, ese aljibe, ese pozo de agua fresca que es capaz de mitigar la sed de quienes tienen sed.
Tenemos que ser pozo de agua fresca que calme la sed de la incomprensión, la sed de la soledad, la sed que sienten los eternamente perseguidos, la sed de los que necesitan del perdón, la sed de los que ansían reencontrarse con la Fe que han ido perdiendo según pasaba la vida. La fe en los demás, la fe en uno mismo, la Fe en Dios... Quién pierde la Fe se encuentra de golpe muy perdido, como si caminara en arenas movedizas, donde la inseguridad es la moneda de cambio.
Demasiadas personas que necesitan calmar la sed y muy pocos pozos que tengan el agua fresca que las sacien ya que también los pozos se encuentran secos o con el agua putrefacta que más que sanar también destruye.
Y para ser agua fresca, para ser ese aljibe en la vida de los demás, hay que encomendarse al Señor y Él en su eterna misericordia será lluvia que impregna la sequedad de nuestros corazones, será grácil riachuelo que llena de Vida las nuestras.
Si todos tenemos sed, si todos buscamos el pozo, ¿quién se ofrece a ser agua fresca que alivie nuestra sequía?
Recibe, mi querido hermano, un fuerte abrazo y que Dios nos siga bendiciendo

jueves, 21 de noviembre de 2019

21 de noviembre. ¿Cómo usas tus talentos?

La imagen puede contener: árbol, cielo, exterior y naturaleza



Buen día nos dé Dios.
¿Cómo usas los talentos que te ha regalado el Señor?
¿Estás haciendo que crezcan para ofrecerle el cien por mil o por el contrario lo has enterrado debajo de la tierra para que se mantenga igual? ¿Qué talento tienes? ¿Te da miedo utilizarlo?
Todos tenemos uno o más y no son nuestros sino que Dios nos los presta para que por medio de estos actúemos dándole el necesario uso. No todos tenemos que hacer lo mismo, no todos servimos para lo mismo, no todos estamos capacitados para lo mismo, pero si todos sabemos de los dones que nos han sido dados y cómo podemos ponerlos en práctica.
Algunas veces nos falta confianza, no solemos confiar mucho en nosotros mismos, otras no tenemos suficiente visión para enfocar nuestras pretensiones, otras puede ser que nos quedemos cegados y no sepamos ni para donde tirar. Nosotros somos lo que somos y muchas veces habrá que pedir ayuda al que te la puede dar: Dios por medio del Espíritu Santo.
Necesitamos luz y nos vamos a google para buscar lo que pretendemos encontrar, necesitamos verdad y nuestra atención se va hacia esos pensadores que más que ayudar te dejan en la continua incognita, necesitamos conocimiento y nos quedamos en la Wikipedia, necesitamos Fe y nos entretenemos en cualquier religión que no comprometa a nada, necesitamos saber y preferimos no preguntar antes que ir a la fuente.
Pocos son los que antes de poner sus talentos en marcha se retiran a la oración, pidiendo ayuda al Señor, ofreciendo tus dones para que se haga según la voluntad de Aquél que te las otorgó.
¿Sabes reconocer tus talentos? ¿Los usas? ¿Te da miedo? ¡Acude al Señor!
Feliz jueves.
Recibe, mi querido hermano, un fuerte abrazo y que Dios nos siga bendiciendo.

miércoles, 20 de noviembre de 2019

20 de noviembre. Recuerdos.

La imagen puede contener: 3 personas, teléfono

Buen día nos dé Dios.
¿Os habéis fijado en esos rincones donde se agolpan recuerdos que forman parte de tus vivencias?
Todos los tenemos y todos son en mayor o menor medida imprescindibles.
Son recuerdos que pueden ser de tu infancia, de tu vida, de donde has pertenecido o perteneces, son objetos que te recuerdan tus fidelidades, tus seres queridos, tus aficiones, tus creencias y todo lo que conlleva ese camino llamado vida.
Dicen que cuando nos hacemos más mayores vamos atesorando más aunque en mi caso particular intento mantener a raya esta inercia que se adquiere con los años. Me gusta guardar poco pero ese poco debe suponer mucho para mí. Salvo la biblioteca que atesoramos Hetepheres y yo, que cada día que pasa tiene más volúmenes, salvo alguna foto de momento muy concreto, no somos muchos de mirar al pasado no porque fuera ni mejor ni peor sino que lo vivido se hizo con total intensidad, con la mentalidad y la forma de pensar de entonces, que en nuestro aquí y ahora seguro que en mucho no pensamos de aquella manera aunque nuestros sentimientos permanecen inalterables en el tiempo.
El rincón que sale en la fotografía contiene unos elementos que cogen gran parte de mi vida: Una foto de mis padres, dos retratos de S.M. el Rey Don Juan Carlos y otra de S.M. el Rey Don Felipe VI, me declaro abiertamente monárquico, y dos de los tres libros que tengo en estos momentos abiertos. J.C. el sueño de Dios de Miguel Aranguren ahonda en mi Fe, en mis creencias porque pienso igual que Chesterton cuando dijo que quién no creen en Dios lo hace en cualquier cosa. Ahora nuestro mundo se inventa dioses a la medida, divinidades tipo Pachamama, poco a poco nos dirigen a adorar al becerro de oro atiborrándonos de ideas que se contradicen, haciendo ver que hay que abrir la mente a otras realidades que no tienen otro fin que el de eliminar a Dios de nuestras vidas. Lo pagano sobresale, con el permiso de todos, a lo divino y así nos va...
Vivimos en un mundo demasiado digitalizado, donde el chat está acabando con la conversación de tú a tú, donde los mensajes han derrotado a las llamadas telefónicas, donde se compra, se vende, se realiza todo por medio de internet, donde los recuerdos permanecen en la nube, donde tú y yo somos números encriptados que si no servimos somos reseteados. Lo virtual está haciendo la guerra a lo personal y por ahora está ganando la batalla y con esta el individualismo, el egoísmo, la soledad...
Por eso cuando mi mirada se detiene en ese rincón de los recuerdos suelo cerrar los ojos para que estos no se escapen, para que permanezcan en la retina de mi memoria como siempre pues forma parte de mi patrimonio personal e intransferible y eso no tiene precio.
¡Feliz miércoles!
Recibe, mi querido hermano, un fuerte abrazo y que Dios nos siga bendiciendo.

martes, 19 de noviembre de 2019

19 de noviembre. El Señor me sostiene.

No hay descripción de la foto disponible.

El Señor me sostiene
Señor, ¡qué numerosos son mis adversarios,
cuántos los que se levantan contra mí!
¡Cuántos son los que dicen de mí:
“Dios ya no quiere salvarlo”!
Pero tú eres mi escudo protector y mi gloria,
tú mantienes erguida mi cabeza.
Invoco al Señor en alta voz
y él me responde desde su santa Montaña.
Yo me acuesto y me duermo,
y me despierto tranquilo
porque el Señor me sostiene.
No temo a la multitud innumerable,
apostada contra mí por todas partes.

Buen día nos dé Dios.
Cuando la vida se va convirtiendo en una ciénaga y pareces hundirte sin remisión solo hay que leer este salmo para comprender que en verdad nada es para tanto, ninguna preocupación ha de preocuparnos tanto como para correr hacia delante en una continua escapada pues por muchos que nos quieran hundir, por muy negro que lo veamos todo, por sentir como todo a nuestro alrededor se desmorona e incluso sientes tus cimientos resquebrajarse, piensa que el Señor nos sostiene, nos salva y protege. Con Él puedo dormir tranquilo, descansar, cerrar los ojos para apartarme de cuanto me rodea.
El Señor me sostiene y yo ansío con todo el alma que así sea, me abandono en sus brazos para que haga en mí según su voluntad. Esa es la clave de la Felicidad en la recíproca confianza. Él me sostiene y puedo dormir tranquilo, puedo descansar, puedo cobijarme en el Amor de Dios.
La clave es dejar al Señor hacer en tu vida con total libertad pues todo lo que haga, aunque muchas veces no lo lleguemos a entender, es lo mejor sin lugar a dudas para nosotros así como para los que nos rodean ya que no debemos pensar que estamos solos en un mundo de soledades ya que nosotros formamos parte de un todo y que somos necesarios también para hacer un poco más felices a los demás, somos necesarios, por la Bondad del Señor, para seguir sembrando en cualquier terreno ya que muchos que no conocen a Dios ni su Palabra de Vida Eterna tienen derecho a gozar del inmenso regalo que cobija nuestro corazón: ¡La Fe!
Sí, el Señor me sostiene y soy Feliz.
¿Y tú, dejas al Señor que te sostenga?
Recibe, mi querido hermano, un fuerte abrazo y que Dios nos siga bendiciendo.

lunes, 18 de noviembre de 2019

18 de noviembre. Ver, oír y callar...

La imagen puede contener: Jesús Rodríguez Arias, gafas y primer plano

Buen día nos dé Dios.
Empieza una nueva semana, la tercera de este mes de noviembre, y habrá que coger las riendas que sean necesarias para llevar hacia adelante nuestra misión de misiones. Hoy lunes, día donde todos estamos algo taciturnos, es puerta de entrada para seguir poniendo nuestro granito de arena para intentar que el mundo sea algo más humano, más cercano, más de verdad.
Hoy me gustaría reflexionar sobre un consejo que me ofreció mi madre hace más de 37 años y que en verdad llevo a la práctica todos los días porque ves que este consejo es verdaderamente vital en tu día a día.
"Oír, ver y callar" en esas tres palabras se resume el consejo que se convierte en una verdad inapelable.
Tres palabras que se compendia lo que es el tener conocimiento de algo o alguien pero no para beneficiarse con el mismo sino para ser útil.
Estamos en una sociedad donde el chismorreo te etiqueta de por vida, una sociedad que te dice qué eres y cómo eres solo por comentarios de terceros que dicen saber de ti porque han visto, han escuchado a otros que hablan de ti. La cadena de chismorreo se corta aplicando la máxima de "ver, oír y callar" así como pidiendo explicaciones al propio interesado y no a esos que llevan y traen lo que en la mayoría de los casos ni has dicho, ni has hecho...

Personalmente os confesaré que de siempre he atesorado la confianza de muchos, he podido oír, he podido ver y por supuesto he callado. Ahí radica la confianza, ahí radica la coherencia personal. Os estoy hablando del terreno humano, personal, e incluso profesional y de otros escalones sociales pero nunca sobre hecho que pueden considerarse delictivos pues si tienes conocimiento de estos simplemente tienes la obligación de acudir a la Justicia para que se imparta la misma si procede.
Pero salvo en estas excepciones de fuerza mayor en lo demás, en tu día a día, en tu devenir diario intenta llevar la máxima de "ver, oír y callar" grabada a fuego en tu forma de ser porque si no lo haces, si caes en la tentación de decir a las personas de tu confianza lo mucho o poco que sabes sobre tal o cual cuestión se puede romper la inexpugnable confianza de la que has sido depositario y al final piensa que el que pierdes eres tú y en verdad creo que no vale la pena.
Atesorar la confianza de otros que han puesto sus pensamientos, sus secretos, momentos de sus vidas, en tus manos ha depositado preocupaciones, anhelos, tristezas, angustias, ilusiones, padecimientos, desengaños, traiciones, porque sabe que tú eres una tumba, que sus palabras y hechos quedan enterrados en el nicho de la verdadera amistad, de la confianza absoluta. Ese "ver, oír y callar" te hace ser una persona fiable, cercana, con vocación humanista amén de buena consejera.
He de reconocer que el consejo de mi madre ha sido y es vital en mi día a día además os confesaré que hago caso de él a cada instante y en cada momento.
Ya sabes: "Ver, oír y callar".
Recibe, mi querido hermano, un fuerte abrazo y que Dios nos siga bendiciendo.

jueves, 14 de noviembre de 2019

14 de noviembre. Si amanece, despierta.

La imagen puede contener: cielo, nube, montaña, naturaleza y exterior

Buen día nos dé Dios.
Si amanece y ves que estoy dormido, déjame descansar...
Si ves que pasa el tiempo y no me levanto, despiértame...
Te ruego me despiertes porque tengo demasiado que hacer aunque mi contribución piense no sirva para nada.
Sí, muchas veces creemos que no somos nada ni somos nadie y que si dejamos de hacer esto o lo otro ni se notará porque en verdad puede que nos lleguemos a creer que incluso no somos necesarios en esta vida.
¡Y lo somos!
Sólo tú puede abrir la ventana y respirar, sólo tú puedes escuchar a esa persona que te ha ofrecido su confianza, sólo tú puedes dar ese necesario consejo a quién lo necesita, sólo tú puedes dar un beso a tu pareja, tus hijos, tus padres, tus seres queridos...
Sólo tú puedes hacer lo que debes, sólo tú sabe lo que necesita tu amigo, sólo tú sabes restañar esa herida con el bálsamo de la palabra justa, del silencio cómplice, de la oración ofrecida.
Sólo tú puedes caminar con tus pies, sólo tú puedes descubrir los mundos que Dios ha puesto para ti, sólo tú puedes enfrentarte a los problemas, padeceres, sufrimientos que te toquen.
Sólo tú puedes sonreír ante esa buena noticia que a nadie compete, sólo tú puedes aconsejar a esa persona que te ha pedido consejo, sólo tú puedes ofrecer tu Amistad como la ofreces.
Sólo tú puedes servir a Dios y a la Iglesia de la manera que quieren ser servidos, sólo tú sabes lo que es vivir desde tu coherencia personal, sólo tú sabes recorrer caminos con tus propios zapatos, sólo tú puede dar lo que alberga tu corazón.
Sólo tú puedes realizar la misión encomendada cada día, la que sea, la que tú sabes, la que debes hacer frente sí o sí porque aunque todos somos minúsculos granos de arena en la gran playa del mundo también somos inmensamente grandes por ser únicos e irrepetibles ya que así nos creó el mismo Dios.
¡Ánimo, que todavía tienes mucho que hacer!
Recibe, mi querido hermano, un fuerte abrazo y que Dios nos siga bendiciendo.

13 de noviembre. Cuando ya no puedas hacer más...

La imagen puede contener: exterior

Buen día nos dé Dios.
Será porque ya uno se va haciendo más mayor y con ello más maduro, será que los problemas hacen que veas todo desde otra perspectiva, será que la enfermedad te da esa clase de paciencia que desconocías atesorabas que cuando vives momentos, situaciones, en los que no puedes hacer absolutamente nada te lo tomes con cierta filosofía porque bien sabes que enfadarse, bien sabes que ponerse de los nervios, bien sabes que inquientándote no sirve para nada solo para sentirte mal.
Y es que en cuanto comprendamos que somos seres limitados y que llegamos hasta donde buenamente se puede mucho más fácil será nuestra vida.
Si te quedas atascado en un lugar donde no puedes ni salir ni entrar, si te quedas atrapado en una caravana, si vives una situación que te sobrepasa porque por mucho que lo intentes de nada sirven tus esfuerzos te aconsejo respires profundamente, no te agobies, no sirve para nada, piensa en positivo manteniendo la calma, en los momentos dificiles se demuestra la fortaleza de nuestro carácter, intenta abstraerte en pensamientos no tanto de lo que tienes que hacer sino del como lo vas hacer, pide al Señor te ilumine con la luz de su Espíritu, y reza...
Rezar el rosario, una novena, leer algo de espiritualidad, que bien puedes llevar en el móvil, te hace mucho bien para el alma, rencoforta tu espíritu y tranquiliza tu ser.
Pide al Señor Serenidad para las cosas que no puedes cambiar, Valentía para cuanto tengas que afrontar y Sabiduría para conocer y distinguir la diferencia.
En estas patas se puede sustentar la propia vida: Serenidad, Valor, Sabiduría y Fe hecha Esperanza.
En esas patas descansas, apoyas tu vida y con la ayuda de Dios encontrarás descanso incluso en situaciones de inmenso desasosiego.
Recibe, mi querido hermano, un fuerte abrazo y que Dios nos siga bendiciendo.

martes, 12 de noviembre de 2019

Puede ser un buen momento...

La imagen puede contener: Jesús Rodríguez Arias, barba, sombrero y exterior


Buen día nos dé Dios.

Entre unos, otros y nosotros mismos nos amargamos la existencia.

En este mundo convulso, en esta España que chirría, todos estamos algo más que hastiados ante tanta fricción, tanta confrontación, tantos miedos y tantas ganas de vengar a nuestro orgullo malherido, nuestro insoportable ego.

¡Me niego a estar así ni un minuto más!

¡Ya está bien de dejarnos tomar el pelo! ¡Ya está bien de que pensemos que tenemos la razón absoluta! ¡Ya está bien que nos agotemos por batallas que en verdad ni fú ni fá!

El panorama que nos envuelve parece sombrío, es como si la niebla no nos dejara ver ni el monte ni lo que tenemos inmediatamente frente a nosotros. Vivimos ciegos en la impotencia del orgullo que no nos deja ni avanzar porque con tanto mirar al otro lo mal que lo hace no nos hemos dado cuenta del camino que hemos recorrido.

Por favor, han pasado elecciones y seguimos con el monotema...

Que nos preocupa que le puede pasar a España, ¡¡Por supuesto!! Pero cambiemos el chip porque no podemos vivir en tensión constante, preocupados hasta la saciedad. ¿Qué la situación no es buena? ¡Así es! Por ejemplo, los independentistas catalanes con su erre con erre no dejan de dar por saco a diestro y a siniestro mientras nuestros gobernantes y gran parte de los partidos siguen mirando los datos y estadísticas. El problema catalán no afecta solo a Cataluña sino a España y Europa entera. El mundo globalizado es que estas cosas también preocupan a otros. Lo nuestro ha dejado ser nuestro para ser de todos y por eso el que se pierda o no las tradiciones que son señas de identidad a los tecnócratas les importa un bledo porque la economía es la economía y el poder miserablemente se mide en dinero.

Por eso te invito a que abras la ventana, que respires aire puro hasta que te duelan los pulmones, que vuelvas a mirar todo desde el color de la Esperanza y sobre todo tengamos más presentes en nuestras vidas al que está siendo demasiado olvidado: ¡Dios!

A lo mejor es buen momento para rezar y encomendar nuestra Patria, nuestro hogar, nuestras vidas para que Él haga según su voluntad, para que Dios sea el que coja abiertamente y con nuestro total consentimiento las riendas de nuestra existencia, nuestro día a día. Así de esta forma dejaremos de preocuparnos tanto por esto o aquello y viviremos más en Paz porque el Señor guía nuestra vida como el Buen Pastor que es.

Hoy es un día precioso, un día para vivirlo y hacer mucho por los demás que siguen estando ahí, hoy es el mejor de los días para cambiar de actitud y empezar a vivir mirando la vida con Esperanza porque sabemos que Dios está con nosotros. ¿Qué mejor compañero de camino?

Recibe, mi querido hermano, un fuerte abrazo y que Dios nos siga bendiciendo.

Jesús Rodríguez Arias

miércoles, 7 de agosto de 2019

7 de agosto. ¡Pérdida de tiempo!

La imagen puede contener: Jesús Rodríguez Arias, barba, gafas y exterior

Buen día nos dé Dios.
De tanto querer parecernos a otros perdemos un innecesario tiempo en encontrar la senda que nos lleva a ser nosotros mismos.
Si alguien nos fascina queremos parecernos a él y ya sea político, que hay que tener gana, actor, cantante, deportista de élite o persona con mucha influencia adoptamos sus poses, sus latiguillos, sus gestos, su forma de "ser" e incluso queremos asimilarnos en su forma de pensar siendo esto último totalmente imposible porque nadie puede imitar la forma de ser y de pensar del otro por más que quiera.
Pensamos que para tener el ansiado "éxito" tenemos que parecernos a aquellos que lo tienen, pensamos que nosotros por nosotros mismos no valemos ni un céntimo, pensamos que si ellos lo han "logrado" también podemos hacerlo nosotros si seguimos sus pasos, si caminamos lo que creemos sus caminos aunque lo hagamos con distintas botas.
Nadie quiere ser un escritor, un pintor, un músico, un diseñador, porque en estos el éxito hay que trabajarlo a diario y su vocación tiene mucho que ver con la inspiración que no es nada fácil pues aparece y desaparece a quién le da la gana y cuando le da la gana. Ese éxito depende de un don y una sensibilidad que no todos tienen.
Nadie quiere ser sacerdote, religioso, religiosa, porque tienden a pensar que estos abandonan el mundo, con todo lo apetecible que en él hay, y se dedican a Dios y a servir a los demás. Esto no da éxito o por lo menos lo que muchos piensan que es el éxito.
Nadie quiere ser un trabajador normal y corriente, de los que se levantan por la mañana y vuelven por la tarde demasiado cansandos a sus casas con sus familias, seres queridos, para mañana volver a empezar. Eso no es éxito o por lo menos lo que muchos creen que puede ser eso.
Muchos quieren ser lo que no son ni lo serán en la vida porque no olvidemos que no podemos vivir la vida de otro por muy famoso, rico y conocido que sea.
Tú eres tú y yo soy yo y con las semillas y los dones con los que hemos nacido tenemos que modelar la sencilla, frágil e incluso defectuosa vasija de barro que es nuestro propio ser. Esto no es nada fácil si lo queremos hacer nosotros porque nuestras cortas entendederas nos harán fracasar una y otra vez en el intento. Esto es cosa de Dios que es el mejor alfarero de la historia. A Dios, a Cristo, a sus apóstoles y discípulos tampoco queremos parecernos, aunque digamos lo contrario, pues tendríamos que cambiar radicalmente de vida y pienso que ninguno en realidad estamos dispuesto a ello.
A lo mejor por provenir de donde provengo, de nacer en la cuna que he nacido, en mi casa no se ha valorado el éxito sino los valores hechos virtudes que nos inculcaron. En mi casa se prefirió que cada uno fuese cada uno y aunque la figura de mi padre, muerto cuando yo apenas tenía 6 años, estaba muy presente en el resto de mi familia he de reconocer que mi madre me dejó un poco por libre, me dejó ser yo con mis pros y mis contras...
Cuando eres pequeño o transitas la juventud te conocen por ser el hijo de quién eres pero llega un momento que las tornas se vuelven y ya conocen a tus padres por ti y si eres tú mismo más si cabe todavía.
Os confesaré que ahora cuando estoy orillando la cincuentena, con más de media vida a mis espaldas, habiendo estado en mil frentes, desempeñando muchas responsabilidades siendo más conocido por la institución que pertenecía desde hace años , desde que me casé con Hetepheres, simplemente soy yo, Jesús Rodríguez Arias, sin más honores, sin más tratamientos, sin mas cargos ni responsabilidad. Soy yo simple y llanamente, soy yo con mis muchos defectos y mis pocas virtudes. Y siendo así valoro que el éxito no es lo que "disfrutan" todos esos que están en la pasarela de la fama, eso más bien es eclavitud... A mí me enseñan los pastores y ganaderos que se levantan a las tantas de la mañana cuando aun no ha amanecido y llegan a casa cuando ya tercia la noche, me enseñan los trabajadores, la gente sencilla, que se levanta todos los días con una sonrisa a pesar de las dificultades, las mujeres por su valor y por su valía, los marinos, los obreros, los policías, guardias civiles, jueces, los que trabajan en oficinas, despachos, gabinetes, los niños cuando quieren ser niños y los ancianos que son ese necesario poso de sabiduría que tanto nos enseña, el cura que atiende almas, los religiosos que rezan por nosotros, los laicos que ofrecen su vida en servir a la Iglesia por medio de los demás, los políticos que trabajan a destajo por su pueblo, Dios que nos Ama por ser como somos...
Me admira y me enseña todo el que contribuye con su vida para hacer la nuestra más cómoda y no esos "figuritas" o "figurones" que por estar donde están y seguir teniendo lo que tienen son capaces de vender el alma al mismo diablo. Esos no son dignos de elogio sino de conmiseración.
¡Feliz miércoles!
Recibe, mi querido hermano, un fuerte abrazo y que Dios nos siga bendiciendo.
Jesús Rodríguez Arias