jueves, 15 de octubre de 2015

desde el tren. 15 de octubre. Si la soledad...




Buen día nos de Dios. 

Muchas veces recorremos la vida como si estuviéramos completamente solos donde creemos que tenemos total libertad para hacer y actuar como nos plazca.

Creemos estar solos y a lo mejor también queremos estarlo pues tenemos un concepto de libertad muy individualista que hace que poco a poco nos vayamos separando de todo y todos lo que nos plantee esas cadenas imaginarias que nosotros mismos atamos. 

Pero siento deciros a los que añoráis esa exclusiva soledad en el mundo que no es así, que a Dios gracias no estamos solos. 

Sí, hay que dar gracias al Señor porque nuestra vida exista el calor que solo lo puede dar los que te quieren y acompañan. 

Caminar en la más absoluta soledad es aburrido, cansino y por muchos kilómetros que hagas no llega a ningún lado. 

Los que ansían el vacío de la soledad absoluta no están dispuestos a compartir sus vidas con nadie, tampoco con Dios y entonces es cuando se está completamente solos y pienso que no vale mucho la pena. 

Si la soledad es olvidarme de Dios. 

Si la soledad es vivir de espaldas a mis hermanos. 

Si la soledad es no dar ni recibir un abrazo. 

Si la soledad es creer que puedo hacer lo que me da la gana en todo momento y ocasión. 

Si la soledad es pensar que soy poseedor de la verdad absoluta sin respetar a nadie. 

Si la soledad es que se haga lo que yo diga.

Si la soledad es todo eso que me hace olvidarme de mi fe, mis querencias, del Amor, la entrega, el servicio regalado y desprendido, de la caridad, misericordia, humildad, del Perdón, de ser yo mismo en el mundo y no en el por mí creado os diré que no quiero estar así de solo pues podré estarlo pero nunca seré libre.

¿Y que es disfrutar de la soledad cuando no lo hacemos de la libertad? 

No olvidemos que las ataduras, las cadenas se las ponemos nosotros a los demás y a su vez esta actitud también nos apresa. 

Prefiero vivir libre gozando la soledad en compañía de Dios, de mi mujer, mi Familia así como las personas que quiero y me quieren disfrutando de cada momento que estar solo y vacío dando la espalda a la realidad. 

Recibe, mi querido hermano, un fuerte abrazo y que Dios nos siga bendiciendo. 

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