lunes, 16 de marzo de 2015

desde el tren. 16 de marzo. Todo, con voluntad, se puede reconstruir.



Buen día nos de Dios. 

¿Cuántas veces se producen seísmos y terremotos en nuestras vidas que hacen que se caigan muros que creíamos indestructibles? 

Cuando eso sucede no hay que venirse abajo, ni andar contrariado sino darle gracias a Dios porque es bueno que de vez en cuando nos ponga frente a nuestra realidad 

Los muros que se caen es que los cimientos no eran sólidos y eso podemos enfocarlo de dos maneras distintas: O lo dejamos por perdido o nos ponemos manos a la obra poniendo toda la carne en el asador para reconstruirlos pero con sólida y firme base donde seguro que tenemos que cambiar muchos de los materiales para que el nuevo cimiento dure por toda la eternidad. 

Pensad que lo que nos ocurre en nuestra propia vida es necesario para la misma y aunque hoy no podamos entenderlo mañana puede ser que abramos la ventana y los cálidos rayos de sol entren en nuestros corazones para instalarse por siempre. 

No hay nada que por destruido no se pueda de nuevo construir. 

Recibe, mi querido hermano, un fuerte abrazo y que Dios nos siga bendiciendo.

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