jueves, 5 de marzo de 2015

desde el tren. 5 de marzo. Tras la ofensa llega el perdón y la paz.



Buen día nos de Dios. 

Sufrir sin sentido ni razón te cansa, te amarga, te agota.

Sufrir con sentido expiatorio y de ofrenda al Señor por las causas encomendadas o por las que Él quiera hace que el dolor se sienta menos porque sabes que es para una buena causa. 

Todo lo que nos sucede ya está escrito en la agenda de Dios que tiene para nosotros. Lo bueno es muy bueno y lo malo no es tan malo para nuestra vida de fe. 

Hay daños que permanecen para siempre en la retina de nuestros recuerdos y eso hace que nuestro corazón se vaya desgastando y nuestra mente esté embotada con esos sentimientos que a diario nos corroen. 

Esto pasa más a menudo de lo que podamos ni siquiera imaginar. 

Piensa si esto te sucede que solo en Dios encontrarás tu descanso, en la oración meditada, en el Sacramento de la Penitencia que nos sirve para descargar esos pesados fardos que nos impiden caminar y comulgar el Cuerpo de Cristo para que dentro de ti se obre el Milagro. 

Y cuando te vayas dando cuenta que ese daño ya no es tanto y que Dios ha hecho que el perdón haya llegado a tu vida rezarás por la salvación del que voluntariamente o no te causó tantos pesares. 

Cuando esto ocurra experimentarás en tu propio ser las maravillas que Dios nos tiene preparadas porque un corazón en Paz es un corazón Feliz. 

Recibe, mi querido hermano, un fuerte abrazo y que Dios nos siga bendiciendo.

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