lunes, 1 de junio de 2015

desde el tren. 1 de junio.



Buen día nos de Dios. 

Esta mañana me decía Hetepheres que tenía una sensación agria por un hecho algo surrealista que nos ha sucedido en los últimos días y me preguntaba que sentía yo a lo que le contesté que me sentía muy tranquilo, feliz y lleno de esperanza. 

Que algunas veces compruebas como se cierra una puerta en toda tu cara justamente por aquel que en su momento pidió ayuda tienes derecho a sentirte mal y que cierta tristeza se acomode en tu corazón aunque después de pasar un necesario tiempo, de reflexionar y encomendarte ves ahí también la mano de Jesús que te pide que seamos mansos en la humildad. 

Por muchos "portazos", agravios o pedradas que nos puedan tirar mientras los cobardes de siempre esconden la mano, nosotros debemos seguir con paso recto trabajando con nuestras ideas, proyectos, con nuestra fe y testimonio de vida por llevar a todos sin excepción y que parte son los que nos desprecian el mensaje rotundo y transgresor de Jesús que cambia nuestras vidas con tan sólo una mirada. 

Por muchos obstáculos, por muchas piedras que nos pongan debemos superarlos trabajando más en esas ideas, esos proyectos que pongan en alza a Dios así como el lugar donde vivimos. 

¿Qué habrá mucho que sacrificar? ¡Por supuesto! Pero merecerá la pena no tanto a los ojos de los hombres sino de Dios ve el valor de lo que se hace en lo escondido de nuestras almas. 

Sí, me encuentro feliz, alegre y lleno de esperanza para seguir caminando y entregándome día a día a mi particular misión así como a las personas que quiero, me quieren e incluso me desprecian porque si lo hago solo para quienes quiero que valor tendrá a los ojos de Dios que hace salir el sol para justos e injustos. 

Recibe, mi querido hermano, un fuerte abrazo y que Dios nos siga bendiciendo.

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