jueves, 3 de diciembre de 2015

3 de diciembre. Cuando hasta cuesta caminar...


Buen día nos de Dios.
Somos capaces de dar la mano a nuestro hermano al que por distintas causas le cuesta caminar?
Muchas veces el camino pedregoso, empinado cuesta mucho más porque llevamos demasiado peso en la mochila.
Peso propio y también ajeno hace que nuestras espaldas se resientan hasta hacer flaquear las ya desgastadas fuerzas.
Y es tanto el peso a soportar!
Cuando eso sucede miremos donde miremos solo distinguimos el negro del vacío, de la tristeza y la desilusión.
Pensamos que todo está perdido y que nunca seremos capaces de coronar la montaña y además nos vemos solos, demasiado solos.
Aunque hasta en esos momentos de tribulación se puede llegar a percibir esa pizca de luz en medio de la oscuridad hasta darnos cuenta que hay manos en las que poder apoyarnos y que seguro ni nos podíamos imaginar que esa persona estuviera justamente a nuestro lado para acompañarnos, aliviar la carga, compartir vivencias.
No digo que lleguemos a coronar la cima de la montaña aunque si os garantizo que el camino será más llevadero y la carga más ligera.
Dios pone a los que Él quiere para que sean los brazos que nos abracen.
Recibe, mi querido hermano, un fuerte abrazo y que Dios nos siga bendiciendo.
Quiero dedicar mi reflexión a mi querido amigo Pepe Sanchez Toro en su día. Muchas felicidades!!
Y también a mi hermano Santiago Muñoz Romero por aportarme tanto con su testimonio de vida.

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