sábado, 20 de septiembre de 2014

desde el tren. 20 de septiembre.



Buen día nos de Dios. Ha amanecido un día de sol radiante en Madrid, con una temperatura fresca aunque cálida. Esos son los contrastes que pone Dios en nuestras vidas porque mientras en algunos lugares el gris inunda todo en otros el sol reina cada rincón. 

La vida en si es un puro y necesario contraste. 

En ella vemos días grises, tristes donde la preocupación nos absorbe, la ira nos lleva a vivir situaciones imprevisibles, donde el agotamiento florece porque parece que todo nos cansa. Hay días negros llenos de dolor, tristezas, ausencias. Hay días blancos, sosegados, meditativos donde todo invita a reflexionar, donde necesitas y buscas el silencio para acompasar el alma, para pensar como encaminas tu vida, para poder llegar a conocernos mejor porque nos puede pasar que seamos para nosotros mismos unos auténticos desconocidos y hay días llenos de color donde nos sentimos alegres, felices, esperanzados, llenos de vida y de fuerza para acometer las mayores proezas. 

Y en todos nuestros días llenos de necesarios contrastes está Dios que nos Ama y Protege siempre. Es la Mano Amiga cuando nadie te sostiene, el mejor pañuelo para secar tus lágrimas, el mejor espejo que hace que te puedas llegar ver como eres y la mejor compañía cuando disfrutas de la vida. 

Ahora estoy plácidamente tomando un buen y generoso café mientras Hetepheres ha ido a mirar varias cosas. Ya veis, los contrastes de la vida. 

Recibe, mi querido hermano, un fuerte abrazo y que Dios nos siga bendiciendo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario