viernes, 19 de septiembre de 2014

desde el tren. 19 de septiembre.

Buen día nos de Dios. Se acerca el otoño con sus grises apagados y difuminando la luz que el sol ha invadido nuestros días en el alegre verano que está a punto de claudicar. El otoño se hace y con él la infinidad de trabajos que conlleva el correspondiente curso de cada cosa. Con el otoño empieza a recuperarse las obligaciones que han estado más descansadas en verano que está a punto de despedirse hasta el próximo año. Pero no podemos permitir que la tristeza y melancolía propias de esta estación inunde nuestros ánimos sino que mantengamos siempre la alegría, la energía y la fuerza propias del verano porque tenemos mucho que hacer y el camino es largo y complicado. Nuestra encomienda vital de ejercer la evangelización hace que estemos fuertes, vivos y plenos para seguir caminando junto a Jesús todos los días como los testigos de Emaús. Dios nos quiere entregados a Su Palabra y en servir a nuestros hermanos que necesitan la mano amiga, la palabra de ánimo y esperanza que ofrece el Señor por medio de nosotros. Y ya sabemos, cuando sintamos el cansancio, cuando notemos que el otoño nos invade vayamos a los brazos de Jesús que nos espera en el Sagrario y en la Eucaristía. Recibe, mi querido hermano, un fuerte abrazo y que Dios nos siga bendiciendo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario